En la Escuela
La mirada de los niños hace que todo allí sea especial, la escuela les gusta y quieren aprender (algo difícil de creer), esto nos sorprendió y e hizo que nos preguntásemos: ¿Qué pasaría si les enseñamos a hacer fotos?, podrán contar aquello que necesiten mostrar al mundo y que nosotros no somos capaces de ver.
Al poner una cámara en sus manos, esa visión, es el motor que hace que nuestro proyecto cobre sentido…
En este viaje inauguramos la primera de las aulas de fotografía. Ya tienen los equipos y la ilusión por empezar; y nosotros al ver en tan poco tiempo sus progresos el impulso para continuar con nuestra tarea.
Su sonrisa acompaña a su mirada, y esa es nuestra recompensa.